Conozca al Dr. Bec
¿Quién es la Dra. Rebecca Goode?
Rebecca, o la Dra. Bec, como la llaman cariñosamente, es veterinaria y apasionada por los galgos. De hecho, está loca por todos los animales, pero los galgos son especialmente especiales.
Bec dirige la clínica veterinaria GAP en Seymour, donde atiende a miles de hermosos galgos grises que buscan nuevos hogares. Muchos (si no la mayoría) de estos nuevos hogares nunca han tenido un galgo.
Bec también dirige el Hospital de Animales Port Phillip en Melbourne con su pareja Craig.
Bec realmente quiere que los nuevos padres tengan la información que necesitan para mantener a su mascota Grey saludable y feliz, así que además de su trabajo con GAP, creó Greys Matter, donde las personas pueden encontrar respuestas a sus preguntas.
¿Qué son los callos?
A pesar de lo comunes que son los callos en los galgos, no se sabe con certeza qué son. Existen tres teorías principales:
- Una es que son una reacción a un trauma o a una materia extraña (por ejemplo, un poco de arena) donde el cuerpo intenta aislar algo.
- La segunda posibilidad es que los callos se deban a un virus, un poco como el virus del papiloma o de las verrugas (esto ha sido muy popular, pero ahora está cayendo en desuso).
- Una tercera teoría es que se forman debido a la fricción y la presión porque los galgos no tienen suficiente grasa en las almohadillas de sus patas (esto los haría un poco como los callos de los pies humanos).
Los callos son prácticamente desconocidos en otras razas de perros.
¿Cuáles son los síntomas de los callos?
El síntoma principal es la cojera. Si tu Grey cojea, deberías revisarle las almohadillas. Un callo suele tener el aspecto de una mancha circular en la almohadilla. Puede ser más claro o más oscuro que el resto de la almohadilla y suele doler mucho al presionarlo.
No es raro que un perro tenga varios callos al mismo tiempo.
¿Cómo se tratan los callos?
Existen varias opciones de tratamiento. La elección dependerá del tamaño y la gravedad del callo. Las opciones incluyen:
- amortiguar el callo con una bota o vendaje
- Afeitar o limar el maíz
- Extirpación quirúrgica del callo (la más común)
- Tenotomía flexora (cada vez más común)
- amputación del dedo del pie
El último parece extremo, pero como los callos suelen reaparecer a pesar del tratamiento, puede ser la mejor manera de controlar el dolor en algunos perros.
El Dr. Bec afirma que "más vale prevenir que curar. Si te toca un perro gris, quizá quieras invertir en unos botines de buena calidad".
Puede visitar al Dr. Bec en https://www.greysmatter.vet/ y en https://www.ppah.com.au/
